
Pero te enojas y vuelvo a ser mía, se acaba el encanto, las calabazas vuelven a ser calabazas y las ratas… dios las ratas, están en todas partes. Mis miedos vuelven a estar en fila india detrás de mí reclamando el olvido. Vuelvo a mi mundo monocromo en un pestañeo de tus caprichos. Y se desgasta en mi cabeza mi mundo azul clarito. Mi piel como ha hecho tantas veces te olvida demasiado pronto y yo sujeta a una imagen donde los que se besan ya no somos tu y yo, quizá nunca lo fuimos, puede ser que como el resto de los seres humanos solo besábamos una ilusión tocando con ansias una desilusión.
Esto no se acaba aun porque nunca se acaba, pero honey hemos muerto un poco, no puedes negarlo. Y después de llorar mudaré la piel y todo de nuevo estará bien como el mundo está bien con su contaminación y sus pandemias.
Yo a este paso no puedo llegar a los 60. Pero, para que quiere un cristiano vivir tanto. No estoy contenta, pero no estoy más triste que en otras ocasiones a las que he sobrevivido. Saber que las cosas van a pasar no te prepara para afrontarlas, pero tengo una frase para esto.
Cuál es?
Ah sí,
Ya la tengo,
Todo va a estar bien…
Espero.














